Pareciera, y solo es una sensación, que algunos dirigentes se sienten casi a gusto con el parate del fútbol. Pareciera que no se extraña, que casi da lo mismo si vuelve o hay que esperar hasta el 2021. La vida sigue y las prioridades, claramente, son otras.

La pandemia del Covid-19 devora toda la información, en las calles no se habla del fobal de las Ligas, bares cerrados, clubes cerrados y funcionarios que están absolutamente distantes de siquiera analizar al fútbol hoy, no solo como deporte, no solo como generador de empleos sino como curador de mentes y de cuerpos. No solo de futbolistas, profes, técnicos, árbitros, etc. También de aquellos que necesitan por su salud mental, un recreo.

Plantear esto es casi un grito en el desierto. Si no se autorizan las clases de los chicos, menos se podría pensar en un partido de fútbol y suena lógico. ¿Pero no es función de un dirigente golpear cuanta puerta haya aún sabiendo la respuesta negativa? ¿No es función del dirigente también ir generando un ambiente que acelere el regreso aunque hoy la respuesta no sea la soñada? Hoy en la provincia no hay respuestas para tantas cosas…

Los dirigentes de clubes y de Ligas son buenos en serio. Son capaces en serio. Son los que mantienen vivo el fútbol chacarero, de cualquier nivel. NO hay intereses espurios y generalmente son hinchas devenidos a dirigentes que hacen lo que pueden y más. Entonces, a esos buenos dirigentes van algunas preguntas que pueden ser sugerencias:

¿No sería bueno que las tres Ligas vecinas (San Martín, Totorense y Cañadense) aúnen esfuerzos y trabajen juntas?

¿No sería bueno que se realice un relevamiento para saber oficialmente que clubes quieren jugar la Liga si es como dicen y larga en Octubre?

¿No sería bueno recurrir juntos al poder político (Léase Senadores) y que de su mano vayan a golpearle la puerta a la Secretaria Provincial Claudia Giaccone que siempre anduvo por estos pagos recolectando ideas y votos?

¿No sería bueno que alguien le recuerde frente a frente al Gobernador que hace 45 días que no hay un solo caso dentro estos tres sectores geográficos?

¿No sería bueno demostrar que hay 46 clubes parados en lugares sin circulación de virus?

¿No sería bueno plantear al menos la posibilidad de comenzar a entrenar con los protocolos acordes, de a poco, a partir de Junio?

¿No sería bueno recordarle a los funcionarios que hace 69 días que están parados y para llegar al 31 de Agosto faltan aún 93 días?

¿No sería bueno entender que hay mucha gente sin trabajar en los clubes porque todo está parado?

¿Es descabellado pensar que en Julio se pueda jugar con un máximo de espectadores locales, ponele 300?

¿Es loco pensar en jugar con futbolistas locales o que aquellos que son de grandes urbes se afinquen en el pueblo que los contrató y hasta hagan 14 días de cuarentena antes de comenzar a entrenar?

¿Es descabellado pensar en medirle la fiebre a cada jugador antes de cada entrenamiento y partido?

¿Habremos aprendido los espectadores las normas de higiene como para pensar en un regreso ordenado al fútbol sin tener que volver para atrás por desacatos?

¿Es muy loco replantear campeonatos y costos atendiendo al momento y la crisis?

Preguntas y mas preguntas de un loco momento de la vida. Como dijo Borges: Este es el momento mas difícil de la vida porque es el que nos toca vivir…

Obvio que el porcentaje de logro es casi irrelevante, uno sabe que hoy es muy probable un NO rotundo. Pero les aseguro, que vale la pena intentar y acaso, morir en ese intento. El fútbol y sus protagonistas merecen el esfuerzo, incluso los muy buenos dirigentes que comandan los clubes.

Se reciben aportes, ideas, respuestas, adhesiones u opiniones en contra. Juro no tener respuestas absolutas, pero algo había que hacer y escribir desde nuestro lugar. Es solo la satisfacción de intentarlo.