La mayoría de los clubes de la Liga volvieron a entrenar. Con distintas modalidades y el mismo protocolo. Es decir, algunos diariamente, otros día por medio, otros dos veces por semana pero fueron volviendo. Y eso es mas que bueno. Los jugadores y el micromundo que los rodea están felices. Lógico.

Esto no quiere decir que la vuelta del fútbol esté a la vuelta de la esquina, obvio. Pero se respira un aire de cambio. Pareciera como que están todos agazapados esperando que termine el año para salir a pelearla con todo en el 2021. Y ese impulso, seamos optimistas, nos devolverá el fútbol de campo, el bien nuestro.

Estamos en una meseta de ansiedad. Ni mucha pero tampoco nada. Sabemos que es imposible hoy pero albergamos la esperanza para mas adelante, pronto. Hoy no hay demasiado ruido, diría nada de nada. ¿Hay reuniones? Nadie sabe. ¿Hay contactos? Nadie sabe. ¿Hay esperanza? Contenida pero la hay-

Algunos clubes desde sus dirigentes están movilizados en busca de refuerzos y el armado del plantel que viene. Despacio, sin grandes promesas porque también saben los dirigentes dos cosas esenciales: No habrá demasiados recursos y habrá mucha oferta de jugadores.

Volver es un inicio. Bien por los jugadores que por fin regresaron a poder entrenarse. Les hace bien. Que este inicio sea el de mejores cosas y mas grandes proezas futboleras.