La primera vez que lo vi fue en la final del año 1992 en la cancha vieja de Atlético San Jorge. Yo, enojado porque Francisco Lamolina suspendía el partido por una lluvia inesperada vociferaba mi crítica en la vieja RT1. Mario se me acercó sigiloso y me aconsejó que me calmara. Como si fuera mi hermano mayor y ni siquiera nos conocíamos. Solamente por gran tipo que fue.
Mario Grande, fue jugador primero, quizás dirigente (confieso que no estoy seguro), y periodista. Siempre siguiendo a su amado Juventud Unida al que como periodista siguió, defendió pero nunca le regaló nada.
Muchísimos años en la tele, en las canchas, escribiendo para El Faro y mas que nada compartiendo charlas, discusiones e ideas.
Menotista y defensor del buen juego. Se revelaba antes la mediocridad y las mezquindad futbolística. Su ídolo fue su amigo. Para Mario, Luli fue el más grande de la historia. El 10 de siempre de su Juve.
Se nos fue un grande, un gran tipo, un gran periodista y un grandísimo amigo.
Mis respetos, mis condolencias y un abrazo de gol a Ana y Ángel. Otro abrazo para todo el pueblo rosquinense que desde el respeto y la admiración, desde el dolor y la certeza de saber que Mario vivió como quiso.
Hasta siempre amigo.














