Siempre con lo justo. Dejando las cosas para lo último. Contando los centavos hasta el final.
Es como que nos gusta vivir con el remo bajo el brazo.
Nos acostumbramos a tirar el manotazo salvador para no ahogarnos.
Pendiendo de un hilo para llegar a fin de mes. Puteandonos entre nosotros por los nervios de la situación. Siempre el drama. Siempre tratando de resurgir heroicamente.
Pero cuando estamos en la lona, encontramos o inventamos alguna para “safarla”
Lo logramos y lo disfrutamos más que nadie. Incluso más que el que hizo “todo bien”.
Acá siempre aparece algún “héroe” inesperado.
Pasó en Ecuador, pasó hoy. Nos pasa siempre. En lo cotidiano. Con el sueldo. Con las deudas.
En este rincón del mundo vivimos así. Ajustados pero ingeniosos.
Por eso algunos no entienden por qué se festeja ganarle a un equipo que era inferior y sobre la hora.
Por eso algunos preguntan por qué festejamos pasar el grupo, algo que parecía un trámite.
Nos cuesta más que a otros.
Cuando nos van a dar el empujón final, lo esquivamos.
Y acá estamos, fuertes y de pie.
Es nuestra manera de vivir. Bien ARGENTINA.

Matías Fantusatti, 26/06/2018